Mostrando entradas con la etiqueta Deporte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Deporte. Mostrar todas las entradas

31 diciembre 2010

Pep Esponja, liderazgo en tercera temporada



Josep Guardiola nos sorprendió a todos en la temporada 2008-2009. Un entrenador sin experiencia alguna en la élite del fútbol, pero con la aptitud (los conocimientos, las habilidades), la actitud y el compromiso (toda la carne en el asador) como para conseguir los seis títulos: Liga, Copa, Champions, Supercopa, Supercopa de Europa y Mundial de clubs. El ejemplo vivo de un perfil de talento, de un auténtico líder- coach que consigue que sus jugadores den lo mejor de sí mismos individual y colectivamente. Y aunque no pudo ganar la Champions del año siguiente (Mourinho se interpuso en su camino en la semifinal), volvió a ganar en el Bernabéu y a alzarse con la segunda Liga consecutiva con resultados históricos.

Su gran amigo Lillo (hasta hace unos días, entrenador del Almería al que el “Pep Team” vapuleó con un 0-8 de récord) le ha llamado cariñosamente “Pep Esponja”, porque es capaz de absorber de todo y de todos y de aplicarlo a aquello por lo que vive: el fútbol. En el libro Liderazgo Guardiola utilizábamos los autores su apellido para definir su estilo: G de Ganar (pasar por esta vida como un ganador, algo que aprendió en ‘La Masía’), U de Unión (el equipo por encima de las individualidades), A de Audacia (valentía, coraje; “de los cobardes nunca se ha escrito nada”, Peret dixit), R de Rigor (obsesión por el detalle, autodisciplina, esfuerzo), D de Diversión (el talento como disfrute), I de Innovación (mejora constante), O de Optimismo (una forma de vida que le aleja de la euforia y de la disforia, del desánimo), L de Liderazgo Humilde (una humildad que se trabaja conscientemente) y A de Admiración (ha hecho del Barça el equipo más admirado del mundo por sus triunfos y por su juego).

Ahora tiene un antagonista a su altura, un rival que maravilla con su juego, un entrenador que (cosas del destino) se parece mucho a él en su estilo de liderazgo: con una identidad propia (ése “Yo sé quién soy” del Quijote), con una cultura del esfuerzo inteligente y con un estado de ánimo ganador. Estamos ante el clásico de los clásicos.


Eurotalent.
Publicado en Marca, el 1 de Diciembre de 2010.

Jugadas



Lunes 29 de noviembre, 21:00h. Sin duda, para muchos el momento más esperado de las últimas semanas. Preparados los planes con suficiente antelación: reunión de familiares o amigos, quedada en una casa o en el bar de la esquina, todo a punto es el momento y por fin comienza el juego. A partir del minuto 9 cambia el semblante de muchos de los espectadores y se sucede un partido donde el sufrimiento y la desolación de unos aumentaban proporcionalmente a la felicidad y euforia de otros, terminando con un resultado devastador para el Real Madrid CF: un 5-0 favorable al FC Barcelona. Siendo honesta conmigo misma debo hacer la siguiente matización: los seguidores sabemos aceptar una victoria y una derrota, lo que no podemos tolerar es el juego sucio que se extendió en ambos equipos. 

Bien, y dejando atrás el lado amargo, a continuación, veamos algunas de las afirmaciones de ambos entrenadores tras el partido: 

Mourinho:
- “Victoria muy merecida y derrota muy merecida.” 

- “Siempre he dicho que el Barça era un producto acabado en el sentido del trabajo de muchos años, siempre he dicho que el Madrid no era un producto acabado, que le faltaba muchísimo para serlo; pero la diferencia para nada es el resultado de hoy, el resultado de hoy es un premio para quien ha jugado muy bien y es un castigo para quien ha jugado muy mal.” 

- “Cuando ganas cosas muy importantes tienes razón para llorar, llorar de alegría, cuando pierdes, cuando te meten 5 como hoy, no tienes que salir a llorar, tienes que salir con voluntad de trabajar, con voluntad de entrenar, con voluntad de jugar el próximo partido.” 

- “El partido terminó, hoy no tenemos nada más que hacer, después de mañana tenemos mucho que hacer, tenemos que entrenar como siempre, esperar el próximo partido y continuar en un campeonato donde estamos a dos puntos del líder”.

Guardiola:
- “Tenemos que tener la humildad para que el tiempo decida sobre lo que fuimos o hemos sido en esta época”.

- “Al final el trabajo del entrenador es convencer a sus jugadores y sus jugadores ya están convencidos de esta manera de jugar. (…) Intentamos que la gente que venga se integre con esto, se integre con esta idea y es el camino a seguir. Intentamos hacerlo y creemos en esto y si no creyeran, no funcionaría.”

- “Todos los registros que un jugador tiene que hacer: el trabajo, asociarse, entender el juego.”

- “Esto créanme que lo vamos a disfrutar hasta cuando podamos. El reto de esta semana es terrible y a ver si somos capaces de abstraernos de los millones de elogios que recibiremos para poder ir a Pamplona a competir como se tiene que competir.”

- “El cómo lo hemos hecho es lo que más nos enorgullece.”

- “El resultado siempre es la consecuencia del juego.”

Las palabras lo dicen todo. Ambos entrenadores conocen a la perfección cada una de las personas que forman su equipo. Según Mourinho, a los suyos aún les queda mucho por pulir, los blaugranas sin embargo llevan tres años trabajando sobre esta base y gracias a Guardiola ya están formados. Damos la razón a Mourinho y confiamos en sus posibilidades para hacer de los hombres de blanco, un equipo mucho mejor de lo que ya es actualmente, un recorrido ascendente, que por supuesto también llevará el Barça.
Mourinho y Guardiola, dos caras para una moneda de oro.


Eurotalent.

Mou ‘cinco estrellas’, el ídolo castizo



“Yo soy entrenador, no soy Harry Potter”, declaró José Mourinho el pasado 1 de septiembre, tras el empate sin goles ante el Real Mallorca. Sin embargo, a horas del clásico sí parece que los logros del ‘coach’ portugués son resultado de la magia y no de la realidad.

Ha encajado con el carácter castizo del Real Madrid a las mil maravillas, como demuestra el apoyo recibido en el Santiago Bernabéu durante el último partido de su equipo contra el Athletic. Es directo, claro, dice lo que piensa, con ese puntito de autoconfianza en el límite de la soberbia (un tipo especial) que tanto le gusta a los aficionados blancos. Es un ganador nato, capaz de conseguir una defensa amurallada, un Cristiano Ronaldo que se sale y un centro del campo (Xabi Alonso y compañía) que traza el juego como una obra de arte.

Mourinho ha probado el fútbol portugués, el inglés, el italiano y sabe que ahora es el centro del espectáculo de la mejor liga del mundo, que se enfrenta (a doble partido en la Liga, y quién sabe si en la final de la Copa del Rey y de la Champions) a uno de los mejores conjuntos de la historia, el “Pep Team” reforzado con Villa que se cohesiona como un solo hombre.

Mourinho, como Guardiola, sabe mandar y decidir, cuenta con la credibilidad del triunfador, escucha con suma atención lo que puede resultarle de interés, es sereno (gestiona y canaliza sus emociones), demuestra humanidad (sus jugadores le adoran), anticipa el éxito, prescinde de los tóxicos a su alrededor, pone el foco en el ‘cliente’, motiva (inspira, infunde energía) y huye de filias y fobias. Un gran ejemplo de líder capacitador, porque el éxito no ocurre por casualidad.

Ha unido como nunca antes la universidad y el fútbol (su madre ha sido profesora y su padre gran jugador y entrenador), es muy exigente consigo y con los demás y entrena como juega. En ésta, que es “la única justa de las batallas” (Shakira, Waka waka), es el general que hace posible un duelo a la altura de Rafa Nadal contra Federer o Muhammad Ali contra George Foreman. El ganador se lo lleva todo.


Eurotalent.
Publicado en Marca, el 1 de Diciembre de 2010.

30 septiembre 2010

Si nos comportamos como La Roja



Somos el único país de la historia que es simultáneamente Campeón de Europa y del Mundo de fútbol y de baloncesto. La Roja (en ambos deportes, así como en tenis, ciclismo, moto o Fórmula 1) nos hace sentirnos muy orgullosos.

Si nos comportáramos como La Roja seríamos un equipo de verdad. En las empresas, en la política, en la sociedad en su conjunto. Un Equipo formado por enormes talentos, en los que el interés colectivo está muy por encima del individual.

Si nos comportáramos como La Roja, nuestro Liderazgo sería un Liderazgo Compartido. Equipos de líderes, cada uno comprometido al máximo, consciente de su responsabilidad, ejemplo vivo de sano compañerismo. Todos a una.

Si nos comportáramos como La Roja, tendríamos muy claro lo que queremos ser, a dónde queremos ir, en qué nos queremos convertir. Contaríamos con una estrategia clara y ganadora, con un proyecto ilusionante, con una meta por la que merece la pena dejarse la piel.

Si nos comportáramos como La Roja, el Liderazgo imperante sería tranquilo, sereno, optimista. Firme pero no duro. Integrador, positivo. Un Liderazgo que huiría de la ofuscación, de la mezquindad, del conflicto. Un Liderazgo con perspectiva, que no pierde la calma.

Si nos comportáramos como La Roja, generaríamos confianza en nuestra forma de hacer las cosas, contagiaríamos la alegría y el buen estado de ánimo a nuestro alrededor, nos admirarían por nuestra excelencia y seríamos el ejemplo admirable de cómo forjar el talento individual y colectivo.
Si nos comportáramos como La Roja, fomentaríamos el sano orgullo de pertenencia, el esfuerzo por encima de todo, el espíritu de superación. Sabríamos muy bien que el éxito no llega por casualidad, que es consecuencia del trabajo bien hecho, y actuaríamos en consecuencia.

El mejor homenaje que podemos hacerle a nuestros deportistas, en esta “edad de oro” del deporte español, es comportarnos como ellos. Si así lo hiciéramos, este país saldría adelante en menos tiempo del que pensamos. O nos lamentamos de nuestra mala suerte, o nos comportamos como La Roja.


Eurotalent.
Publicado en Boletín Formastur, el 29 de Julio de 2010.

31 mayo 2010

De dónde salen las ganas


Qué Domingo maravilloso de primavera. En la prensa de hoy, además de la reseña del Hoy es marketing que ha hecho El País Negocios y del comentario sobre Liderazgo Guardiola (que tantas alegrías nos está dando) en el suplemento empresarial del ABC (Grupo Vocento), John Carlin publica hoy en El corner inglés, su tribuna dominical en El País, el artículo El mundo es de los resentidos. Es el que transcribo a continuación.

"El genio es un 1% de inspiración y un 99% de sudor". Thomas Edison, que patentó más de 1.000 inventos.

Puede que Edison exagerara. O que no estaba pensando en el fútbol cuando soltó su célebre frase. Pero es verdad que el elemento decisivo en el éxito del Barcelona la temporada pasada, como en el éxito arrollador del Manchester United en Inglaterra durante las últimas dos décadas, han sido las ganas, más que el genio. La receta mágica consiste en combinar las dos cosas. Pero si uno tiene más deseo de triunfar que el rival, el factor genio se anula, o su peso disminuye. Todo esto es muy obvio pero es útil recordarlo a estas alturas de la temporada, cuando las cosas se empiezan a poner en su sitio, porque sirve de explicación para gran parte de lo que ha pasado y está pasando. Nos explica, por ejemplo, cómo fue posible que el Alcorcón eliminara al Real Madrid multimillonario de la Copa del Rey; que el Espanyol casi ganara al Barcelona el fin de semana pasado; que un equipo falto de talento (salvo Rooney y el veterano Scholes) como el Manchester United siga compitiendo por la Liga inglesa; que el Inter de Milán, equipo de viejos soldados, venciera de manera contundente en la Champions League al Barça de Xavi y Messi. ¿De dónde salen esas ganas, y la fe ciega que generan? La figura del entrenador es importante. A veces la gente se pregunta para qué sirve un entrenador, o qué es lo que define a uno bueno. Pues eso, la capacidad de motivar. Un entrenador puede tener una capacidad intelectual enorme para entender las teclas del juego, pero si no sabe inspirar a sus jugadores no sirve para nada. Si Alex Ferguson, el entrenador del Manchester, se sentara en una clase en la que Pep Guardiola ejerciera de profesor de táctica futbolística, estaría tan perdido como el niño en la clase de matemáticas que nunca entendió los principios básicos de sumar y restar. Pero ese 99% de sudor, que es la consecuencia del hambre de triunfar, Ferguson lo posee a tope. Por eso es capaz de convertir a jugadores mediocres como Darren Fletcher, Michael Carrick, John O'Shea y Ji-Sung Park en campeones.El Inter de Milán tampoco está exactamente repleto de jugadores brillantes. ¿Cómo es, entonces, que ganó merecidamente 3 a 1 al SúperBarça en lo que fue para ambos el partido más importante de la temporada? En parte, quizá, porque su entrenador, José Mourinho, organizó mejor a los suyos, pero ante todo porque el Inter tuvo más deseo de ganar. ¿Por qué? Porque Mourinho jugaba con ventaja. Tuvo la suerte de tener en sus filas a un grupo de jugadores la mitad de los cuales entraron al campo armados con el motor motivador más potente que conoce la humanidad, el resentimiento. Tres de los jugadores del Inter fueron descartados por el Real Madrid (Walter Samuel, Esteban Cambiasso y Wesley Sneijder) y dos (Samuel Eto'o y Thiago Motta) los descartó el propio Barça. A esto se suma el resentimiento de la hinchada del Inter, que rugió como nunca el martes en San Siro, consciente de que se le presentaba por fin la posibilidad de curar una vieja herida, de ganar por primera vez la Copa de Europa desde 1965, período en el que el Milan, su odiado vecino, la ha alzado seis veces. Quizá el fondo de la cuestión, y el probable secreto del extraordinario éxito que Mourinho ha logrado en tres clubes, en tres países, en ocho años, sea que el portugués tiene toda la pinta de ser por naturaleza un resentido, peleado con el mundo, como lo es, manifiestamente, Alex Ferguson. Guardiola, en cambio, parece que no. La suerte es que en este preciso momento, tras la peor derrota de su mandato, sí lo es. Como también lo son sus jugadores. Se les cuestiona que por primera vez en mucho tiempo, tienen el orgullo dolido y en el partido de vuelta del miércoles les poseerá un deseo desesperado de reivindicarse frente al mundo.Si resulta que la satisfacción de la victoria calmó un poco la acomplejada ansiedad de los jugadores del Inter, si los que salen al campo con la dosis de resentimiento más alta son los del Barça, sin excluir a los genios Messi y Xavi, suyo será el triunfo en la batalla del Camp Nou.”

Magnífica reflexión la de mi admirado Carlin. Efectivamente, el Talento es Capacidad por Compromiso en el Contexto adecuado. Lo que John llama genio (aptitud más actitud) resplandece o se oculta por el Compromiso (prometerse con algo y/o con alguien). ¿Pueden nacer las ganas, el compromiso, del resentimiento?
El Diccionario de la Real Academia define el resentimiento como “acción y efecto de resentirse” y resentirse como “empezar a flaquear o debilitarse; tener sentimiento, pesar o enojo por algo; sentir molestia en alguna parte del cuerpo”. El resentimiento (entendido como pesar o enojo) puede ayudar a canalizar la energía en términos de motivación. Curioso este Inter en el que cinco de sus jugadores del Madrid o del Barcelona, en el que Mourinho fue traductor de Robson en el Barça (no muy admirado por entonces) y disputó con Guardiola el ser entrenador hace dos temporadas, en el que Figo (ex del Barça y del Madrid) es el relaciones públicas oficial. Sin polemizar con John Carlin, creo que el mundo no es de los resentidos (energía negativa), sino de los visionarios, los líderes sanamente idealistas (energía positiva). Yo apuesto por una remontada del “Pep Team”. Es lo que toca.

Esta tarde hemos ido a ver la Alicia de Tim Burton (en 3D). Burton no es santo de mi devoción, salvo Charlie y la fábrica de chocolate (no me gustaron ni Beetlejuice, ni el primer Batman, ni Eduardo Manostijeras ni La novia cadáver; pasé de Ed Wood, Sleepy Hollow, Mars attacks, Pesadilla antes de navidad, Big Fish, Sweeny Todd y El Planeta de los simios); sin embargo, esta Alicia en el país de las maravillas me ha encantado, no sólo por la propuesta estética, sino por el guión de Linda Wolvertoon (la creadora de tres obras de arte: La bella y la bestia, El rey león y Mulán), basándose en Alicia a través del espejo de Lewis Carrol. Un argumento con muchísimo mensaje sobre la necesidad de “vivir tu propio sueño” en la vida y la importancia de las creencias y las convicciones (“sólo es imposible si tú crees que lo es”). Muy, pero que muy, recomendable.


Eurotalent.

30 abril 2010

Lo que nos enseña el deporte



Somos un país curioso. La novena potencia económica del mundo, la 33ª en competitividad y productividad y uno de los mejores (cuando no el mejor) en las principales disciplinas deportivas: número uno del ranking FIFA a menos de 100 días de jugar el Mundial de Sudáfrica, con el club ganador de todas las competiciones en 2009, Campeona del Mundo y Subcampeona olimpica en baloncesto, campeona de la Copa Davis en las dos últimas ocasiones, con un doble campeón del mundo de Fórmula uno, ahora líder en Ferrari, con el vencedor del Tour de Francia y dominando el mundial de motos… ¿Cómo es posible que España, una de las naciones que más tardará en salir de esta crisis –según buena parte de los especialistas consultados- viva la edad de oro del deporte?

Un servidor ha tenido el privilegio de escribir, junto a la Dra. Leonor Gallardo (profesora titular de Ciencias del Deporte de la Universidad de Castilla-La Mancha) una trilogía sobre este tema: “Liderazgo, Empresa y Deporte” (premio Éveris al mejor ensayo), “La Roja. El triunfo de un equipo”, sobre la victoria en la Eurocopa y “Liderazgo Guardiola”, que acaba de llegar a las librerías. Me atrevería a decir que nuestro país ha entendido en el deporte, mejor que en la empresa, cómo gestionar su Talento. El éxito nunca es por casualidad. Depende de contar con una Estrategia integral (en el que el Talento individual y colectivo es el garante de los resultados), con un verdadero Equipo (un Equipo es un grupo que genera sinergias), con una eficaz gestión de sus Emociones (Entusiasmo, Espíritu de Superación, Serenidad, Optimismo), con un Empeño disciplinado y riguroso y con el Equilibrio entre flexibilidad y perseverancia, sin caer en la euforia y en la disforia.

La Roja que ha terminado invicta (tantas victorias como partidos) la fase de clasificación del mundial, el “Pep team” de las seis copas, la selección española de tenis que nos ha ilusionado en Logroño contra Suiza, la de baloncesto que ganó con todo merecimiento en la Eurocopa de Polonia se parecen a nuestras mejores empresas: a Inditex y Desigual en la distribución textil, a Mapfre en los seguros, a Abengoa entre las empresas industriales, a Banesto y la Kutxa entre las entidades financieras, a IPG Flexo entre las pymes... Organizaciones que sobresalen porque son meritocracias, porque comparten una hoja de ruta, un diseño organizativo razonable, una cierta gestión del desempeño, una promoción transparente, una compensación equitativa y competitiva, un clima laboral de satisfacción, rendimiento y desarrollo, una cultura de coaching.

Como causa prima de todo ello, el liderazgo, la calidad directiva, que explica más del 60% de la capacidad competitiva de una empresa. Es lo que los especialistas del mundo del deporte llaman, con John Carlin a la cabeza, “la centralidad del entrenador”. Los mejores equipos deportivos lo son porque sus entrenadores son de gran calidad. Las mejores empresas sobreviven y avanzan porque cuentan con líderes a todos los niveles de la organización. Un club puede invertir cientos de millones de euros en talento, pero si no dispone de un gran entrenador que convierte ese talento potencial en real, en un auténtico equipo, un rival en principio menor (el Alcorcón, el Olympique de Lyon) le puede eliminar de la competición. Un entrenador dedicado, optimista, sereno, concienzudo, un “Pep Guardiola” puede lograr en su primer año en la élite convertirse en el mejor del mundo.

El que quiera, que aprende. El que no, que se lamente.


Eurotalent.
Publicado en Dossier Empresarial, en Marzo de 2010

31 marzo 2010

Capítulo II: Obama y Guardiola más allá de la sorpresa


Son dos de los mejores ejemplos de Liderazgo de la historia reciente. El senador por Illinois que, contra todo pronóstico, se proclamó 44º Presidente de los Estados Unidos y el entrenador del FC Barcelona que ha conseguido ganarlo todo en la misma temporada. Jóvenes profesionales (Barack Hussein Obama nació en 1961; Josep Guardiola i Sala, diez años después) sin experiencia previa en el cargo (el Presidente Obama nunca antes había ejercido el poder político; Guardiola nunca antes había sido entrenador de élite) pero con una enorme capacidad de comunicación (ambos son directos, coherentes, creíbles, con una actitud serena, integradora, humilde; ambos son idealistas, comprometidos y pragmáticos y mantienen una excelente relación con los medios) que les ha permitido conseguir un éxito espectacular: Barack Obama pasó en menos de año y medio de ser un perfecto desconocido a conseguir la Presidencia de la nación más poderosa del planeta con un caudal de ilusión inusitado. Pep Guardiola obtuvo Copa, Liga y Champions, Supercopa de España, de Europa y Mundial de Clubes con un estilo de juego admirable y con los valores de la cantera blaugrana. El primer presidente afroamericano de los EEUU y el primer “coach” catalán que gana la Champions. El Premio Nobel de la Paz y el considerado unánimemente mejor entrenador del mundo. En un entorno de grave crisis, dos faros, dos iconos, dos incomparables generadores de ilusión. “Yes, they could”.

Un año después de jurar su cargo como Presidente, Obama reconoce que ha perdido su anterior conexión con los ciudadanos. La inesperada victoria republicana en el Senado por Massachussets, escaño que desde 1962 ostentaba Edward Kennedy (con lo que los demócratas pierden la mayoría cualificada de 60 senadores sobre 100) va a provocar que la reforma sanitaria quede descafeinada (de hecho, el 53% de los estadounidenses está en contra de la reforma, no porque no quieran un sistema de salud más decente, sino por el coste de 975.000 M $). La guerra de Afganistán (para el Presidente USA, una “guerra justa”) no la entienden muchos ciudadanos y amenaza con convertirse en un nuevo Vietnam, en un nuevo Irak. Wall Street sigue su propio camino tras haber sido “rescatado” (“Si estos tipos quieren pelea, estoy listo para tenerla”, ha declarado Obama). La izquierda que le apoyó le considera demasiado moderado (“Estoy a punto de abandonar a Obama, que parece decidido a confirmar todas las dudas que yo y otros teníamos sobre si iba a ser capaz de luchar por aquello en lo que sus seguidores creían”, ha escrito el Premio Nóbel de Economía Paul Krugman). Y la derecha que le aborrece le tacha de “Carter negro” (un mandatario con un enorme respaldo popular que, tras una serie de traspiés, debe dejar el cargo tras su primer mandato).

Pep Guardiola no podrá en el 2010 repetir el pleno (el Sevilla ha apeado al conjunto blaugrana de la Copa del Rey). Presionado por Laporta y por el barcelonismo para firmar su continuidad, ha zanjado momentáneamente la polémica con un “contrato verbal” y una foto con su presidente que refleja la falta de sintonía entre ambos. Guardiola tendrá que hacer un esfuerzo extra por lograr que la campaña electoral en el club de sus amores no afecte decisivamente al equipo, en una temporada en la que la final de la Champions se juega en el Bernabéu. Por si todo esto fuera poco, en el último año y medio el entrenador más laureado ha sufrido un desgaste físico evidente. Como Barack Obama, otra persona elegante con cara de buen chico (nada que ver con el gesto de pillo de Robert Downey Jr. como Sherlock Holmes), el ejercicio de tan intensa actividad le ha pasado una extraordinaria factura.

Como diría Marshall Goldsmith, el más famoso coach americano: “What got you here won’t get you there” (lo que te trajo hasta aquí no te llevará allí). Una cosa es la promesa y otra es la entrega. Barack Obama logró un mayoritario apoyo de los estadounidenses pero eso no le garantiza que los senadores y congresistas, los poderosos lobbies, los pesos pesados de Wall Street estén dispuestos a perder sus privilegios. Por cierto, el Tribunal Supremo de EEUU acaba de liberalizar las donaciones a campañas electorales, lo que no parece una buena noticia para la salud del sistema democrático. Pep Guardiola es el responsable primero y último en la elaboración de las alineaciones, en quién juega y no juega, y tiene mucho que decir (aunque no todo) en los fichajes. Pero poco más en lo que al club respecta. Es el equipo presidencial el que manda, por lo que Guardiola no quiere ser rehén de un futuro presidente del Barça con el que no sintonice.

Es el “síndrome de Coriolano”, una de las tragedias menos conocidas de Shakespeare. Plutarco nos cuenta en sus Vidas paralelas que Cayo Marcio Coriolano era un brillante general romano, héroe de guerra, que pretende que el Senado reconozca sus méritos. Los tribunos, por el contrario, consiguen su destierro. Coriolano se alía con los volscos, sus antiguos enemigos, para dirigirse a Roma. Ya en las murallas de la ciudad eterna, los senadores consiguen que su madre, su mujer y su pequeño hijo le imploren que no destruyen la ciudad. Coriolano cede, consigue un tratado favorable para los volscos y vuelve con ellos a Lazio. Sus aliados se sienten traicionados y le hacen matar en la plaza pública. “Los que hacen las revoluciones a medias no hacen más que cavar sus propias tumbas” (Saint Just).

Kennedy no pudo con el “complejo militar industrial”. Se enfrentó a él y murió asesinado. Mandela cambió las reglas políticas de su país (el apartheid), pero no las económicas. ¿Podrán Obama y Guardiola transformar el poder, supuestamente desde dentro? No perdamos la esperanza.


Eurotalent.
Publicado en Executive Excellence, en Febrero de 2010.

30 octubre 2009

¿Qué ha hecho el Barça para merecer esto?


El F. C. Barcelona de Pep Guardiola ha sido el primer equipo de nuestra Liga que ha conseguido ganar no sólo el Campeonato Nacional, sino la Copa del Rey y la Champions League. Un equipo que había perdido dos ligas consecutivas ante su mayor rival ha conseguido, con un entrenador novato (nunca había dirigido a un conjunto de la máxima categoría) y contra todo pronóstico, un triplete histórico, hasta convertirse en el mejor equipo de fútbol del planeta.

Habiendo analizado, junto con mi colega la Dra. Leonor Gallardo, el éxito de La Roja en la Eurocopa, muchos directivos (amigos y clientes, la mayoría culés confesos) me han preguntado si es posible “explicar” el éxito del Barça de igual forma que hemos hecho con la selección española, aplicando criterios similares. La propuesta respecto a La Roja es que el triunfo no es cuestión de azar, de “buena suerte”, sino de cierta justicia. En esto compartimos las ideas del Presidente de Spanair y candidato a la Presidencia del F. C. Barcelona Ferrán Soriano en su libro “La pelota no entra por azar”. El éxito sigue una lógica, en la vida (y en la empresa) como en el deporte.

En el libro “La Roja. El triunfo de un equipo” aplicamos Leonor y yo el pensamiento sistémico (creado por el biólogo austriaco Ludwig von Bertalanffy en 1950 y difundido para la gestión empresarial por Peter Senge en 1990) a un éxito deportivo seguido por millones y millones de ciudadanos. Básicamente, la teoría de sistemas nos enseña que todo tiene que ver con todo, que los análisis lineales causa-efecto son enormemente limitados y que debemos atender a cinco disciplinas para entender cómo funcionan y avanzan los sistemas vivos (los clubes de fútbol, mal que le pese a algunos de sus dirigentes, no son una excepción): visión compartida, modelos mentales, dominio personal, aprendizaje de equipo y “la quinta disciplina”: el propio pensamiento de sistemas.

Lo que ha hecho muy bien el Barça de la temporada 08-09 (y La Roja, cuya médula espinal es precisamente el conjunto blaugrana) es confiar en sus propias posibilidades (desde una visión compartida por todo el equipo), apostar decididamente por un juego colectivo bonito y efectivo (un paradigma “marca de la casa”, con Pep Guardiola, discípulo aventajado de Cruyff, como producto de La Masía), integrar el talento individual en el del equipo (después de prescindir de “llaneros solitarios” como Ronaldinho y Deco), aprender de la situación (con un Real Madrid de Juande Ramos que llegó a estar a cuatro puntos después de una espectacular remontada y con una motivación extra frente al Manchester United, campeón de liga y copa británico y hasta entonces campeón de Europa) y dosificar sus esfuerzos hasta obtener los tres títulos.

Aplicaciones prácticas para las empresas, y sobre todo para los responsables de la gestión de personas de las compañías, siguiendo el exitoso modelo del Barça. Fundamentalmente, siete: los directores de RRHH han de aportar valor, especialmente en estos momentos difíciles, definiendo muy bien el talento (aptitud, actitud) que tienen y que necesitan sus organizaciones; han de gestionar efectivamente el compromiso desde la credibilidad de la alta dirección y desde la existencia y comunicación de un proyecto ilusionante; equilibrar el talento en la empresa (el talento no es un concepto elitista; debe estar presente en toda la organización, con profesionales que sean “clase creativa” con un perfil definido), enfocar el talento desde una estrategia ganadora que se ejecute eficientemente, sinergizar el talento mediante equipos (un equipo es un grupo humano que genera sinergias; por tanto, no se puede improvisar), fidelizar el talento con liderazgo a todos los niveles y atemperar el talento desde la serenidad (la que ha demostrado Pep Guardiola todos estos meses) y el optimismo (que es, siguiendo a Seligman, un estilo explicativo de la realidad: de lo que ha salido bien, de lo que ha salido mal y de las esperanzadoras posibilidades del futuro). En un momento globalizado en el que el talento es más escaso que el capital, no queda otra.

¿Cuáles son los riesgos de un Barça que ha conseguido el triplete? En términos empresariales, me atrevo a pronosticar que el mayor riesgo puede estar en el clima, en el ambiente de trabajo, que ha de mantenerse en un enorme grado de satisfacción, rendimiento y desarrollo. El año pasado, el vestuario de Guardiola tenía “hambre de victoria” y se había liberado/librado de dos jugadores “tóxicos”. Los jugadores de la cantera consiguieron “hacer piña” y la efectividad conjunta de Messi, Henry y Etoo fue colosal. En la nueva temporada, si el “caso Etoo” no se ha resuelto, puede haber serios problemas; Messi va a sufrir una comparación constante con los dos astros del podio futbolístico (Ronaldo y Kaká), que vienen a la Liga a demostrar lo que valen. El propio Guardiola puede vivir con mayor ansiedad las distintas competiciones, puesto que le van a pedir el mismo nivel de efectividad. Y las relaciones con el Presidente Laporta, que deja el cargo dentro de unos meses, pueden dificultar el éxito del proyecto. Y no olvidemos el peso de la cultura corporativa. En su “lado oscuro”, el del estrés y la ansiedad, la blaugrana tiende irremediablemente al victimismo, del mismo modo que la merengue deriva hacia la prepotencia.

El Barça ha triunfado por méritos propios, practicando un estilo fabuloso. Ojalá este año incluso mejore en su juego y mantenga los admirables valores deportivos. Y si su gran rival funciona a gran nivel (un Real Madrid de “neogalácticos”, que el entrenador Pelegrini ha de convertir en un auténtico equipo), puede ser una temporada de la que disfrutemos mucho, a las puertas del mundial de Sudáfrica.


Eurotalent.

30 septiembre 2009

Qué nos falta para ser como Guardiola


Es el héroe del momento, el primero en nuestro país en conseguir para su equipo la Liga, la Copa y la Champions en una misma temporada. Un joven (38 años) propuesto para el Premio Príncipe de Asturias por su carácter y sus valores. Más allá de mitificaciones superficiales y de lo exageradas, que suelen ser las más frecuentes en un personaje de éxito como Pep Guardiola, esta figura puede servirnos de modelo de conducta, de referente y para preguntarnos qué podemos aprender del noi de Santpedor. Por ello, permítenos, siguiendo su biografía, que te formulemos unas preguntas como éstas:

- ¿Cuál es tu vocación? Todos tenemos al menos una. Algo que nos apasiona, que nos entusiasma, a la que podríamos dedicar nuestra vida si la fomentamos con ilusión. La de Pep Guardiola es, evidentemente, el fútbol, que practica desde los tres años. “No hay en el mundo señorío como la libertad del corazón” (Baltasar Gracián). Si encontramos nuestra vocación y la trabajamos convenientemente, mostraremos al mundo nuestra verdadera grandeza.

- ¿A qué perteneces? Las empresas más admiradas promueven internamente a sus profesionales frente a la selección externa en más del 80% de los casos. Guardiola llegó a La Masía, la cantera del Barça, el 28 de junio de 1984, con apenas 13 añitos. Pep jugó en juveniles seis temporadas y en 1991 Johan Cruyff le seleccionó como medio centro del primer equipo. Tras la retirada de José Mari Bakero, el héroe de Kaiserlautern, se convirtió en el capitán del Dream Team y organizó el equipo desde su posición de “4”. Dejó el equipo blaugrana el 11 de abril de 2001, siendo el jugador culé con más ligas ganadas. Convertido oficialmente en entrenador en julio de 2006, volvió al club de sus amores, primero como “coach” del Barcelona B (con el que ganó el título de tercera división y al que ascendió a segunda B) y luego del primer equipo desde el ocho de mayo de 2008. Eso es sentir los colores. Aviso a mercenarios y saltimbanquis: “Es desgracia habitual en los ineptos la de engañarse al elegir profesión, al elegir amigos y al elegir casa” (Gracián).

- ¿Quién ha puesto en valor tu talento? Es la labor del sumiller: el talento para captar talento. En el caso de Pep, son Antoni Marsol y Ramón Casado, que lo llevan a jugar al Gimnástic de Manresa con 10 añitos; Oriol Tort, un veterano entrenador, que lo sitúa de centrocampista y le lleva como jugador a las categorías inferiores del F. C. Barcelona; Charly Reixach, que le recomienda ante Cruyff o la Comisión Delegada del FC Barcelona que, para sustituir a Frank Rijkaard en 2008, apuestan por él como entrenador del primer equipo en lugar del afamado Mourinho (siguiendo los consejos de Txiki Beguiristain). Y lo hacen de forma profesional, siguiendo un perfil de talento y la adecuación de ambos entrenadores al perfil, según cuenta Ferrán Soriano (actual presidente de Spanair y ex VP del Barça) en su libro La pelota no entra por azar. Todos necesitamos “catadores de talento”, que apuesten por nosotros en nuestra trayectoria profesional.

- ¿Quién es tu coach? Guardiola ha contado como jugador con entrenadores de gran valía, como Johan Cruyff, Louis Van Gaal o Juanma Lillo y preparadores físicos como Paco Seriullo. Actualmente, el propio Cruyff, Gabriel Masfuroll (presidente de USP Hospitales) o Manel Estiarte (relaciones externas del F. C. Barcelona) son su fuente de consejos. En entornos muy competitivos, es impensable no contar con un “coach”. Una máxima aplicable a Guardiola, a Pau Gasol, a Rafa Nadal, a Iker Casillas, etc. “El primer paso de la ignorancia es presumir de saber” (Gracián).

- ¿Dónde has vivido? La multiculturalidad es uno de los ingredientes esenciales en el nuevo liderazgo. Guardiola ha jugado, tras sus 17 años en Barcelona, en el Brescia (junto a Roberto Baggio) y la Roma (Capello no contó con él) en Italia, el Ah-Ahli en Qatar (en aquella liga coincidió con Batistuta, Caniggia y Fernando Hierro) y los Dorados de Sinaloa de México. Un quinquenio en el que Guardiola aprendió mucho (por ejemplo, el modelo defensivo “a la italiana” con tan buenos resultados esta temporada). Para ser creativo, para tener mentalidad global, para “salir de la caja”, la multiculturalidad es imprescindible. 

- ¿Con quiénes cuentas? El FC Barcelona 2009 es considerado “el mejor equipo del mundo” y es la médula espinal de La Roja, considerada por la FIFA la mejor selección del planeta. Pep Guardiola cuenta con Leo Messi (2º FIFA World player), con otros dos goleadores como Henry y Etoo, con el portero menos goleado de la liga (Víctor Valdés), con un gran capitán como Carles Puyol, con genios como Xavi, Iniesta o Bojan, con currantes como Dani Alves, Márquez o Touré Yayá, con nuevos valores como Piqué. Un equipo de ensueño. Pero lo mejor que ha hecho Guardiola es transformar el talento individual en talento colectivo, desprendiéndose de los divos (Ronaldinho, Deco) y dando valor a los jugadores de la cantera. “Perdonaré que jueguen bien o mal, pero no que no se esfuercen”, dijo Guardiola en sus primeras palabras como entrenador del Barça.

- ¿En qué consiste tu Liderazgo? El de Pep Guardiola es claro y simple. Sencillez, humildad, trabajo duro hasta la obsesión, gran ejemplo como profesional y como persona. Duro cuando hay que serlo (por ejemplo, en las multas por impuntualidad), cariñoso con sus jugadores. Sólo un liderazgo versátil, realmente comprometido, inspirador, puede conseguir que un equipo de personas dé lo mejor de sí mismo. “La cortesía es la principal muestra de cultura” (Gracián). En la final de Roma, su modelo (triangulación, circulación rápida del balón, defensa adelantada) se impuso ampliamente a la verticalidad y el pelotazo del anterior Campeón de Europa, el Manchester United.

- ¿Con quiénes practicas coaching? El líder como coach: no queda otra para lograr la autoridad moral más allá del poder formal. Se ha dicho de Guardiola que, como capitán y organizador del Dream Team, entrenaba (dentro del campo, siguiendo las instrucciones de su admirado Johan Cruyff) y ahora, como entrenador, juega (puesto que ha sido “uno de ellos” y merece respeto por los títulos obtenidos). Un liderazgo cómplice sereno, tranquilo e internamente apasionado. Son los jugadores quienes celebran los títulos; él se mantiene al margen (aunque al final acaben manteándolo). Siguiendo con Gracián: “Amar es el más poderoso hechizo para ser amado”.

- ¿Cómo motivas? Final de la Champions League en Roma contra el vigente campeón, el poderoso Manchester United de Sir Álex Ferguson y Cristiano Ronaldo. Antes del partido, Guardiola les muestra a sus jugadores un vídeo de siete minutos con música de Gladiator y algunas de las hazañas de la temporada, y finaliza con el Nessun Dorma de Puccini (“Al alba vinceró”). Los jugadores del Barça salen como motos y arrasan al rival. Guardiola sabe (porque lo ha vivido) qué es lo que mueve, lo que emociona, lo que entusiasma, a quienes han de salir al campo a dejarse la piel. Rexach le enseñó que un entrenador ha de pensar un 30% en el equipo y el 70% en todas las otras circunstancias que le rodean.
- ¿Qué has conseguido? Nadie duda de que Pep Guardiola es un ganador. Como jugador ganó seis Ligas, una Copa de Europa, una Recopa de Europa, dos Copas del Rey y un Oro olímpico (Barcelona 92). El campo municipal de Santpedor lleva su nombre. Como entrenador, el triplete en su primera temporada en la elite: Copa, Liga y Champions. Los logros son la consecuencia natural de hacer bien las cosas. “Si he tenido éxito es, en primer lugar, gracias a los que apostaron por mí y en segundo, a los jugadores que me han dado. Mi mérito es que he sido escogido para dirigir a estos jugadores fantásticos y que hacen buena cualquier idea sobre el terreno de juego”, declaró Guardiola tras la final de la Copa del Rey.

"Creo en el trabajo, el esfuerzo, el talento, que me darán una plantilla para no quejarme de nada, que solo no puedo hacer nada, necesito a todo el mundo. Será un trayecto duro pero persistiré. Es complicado pero gratificante." Josep Guardiola i Sala es un gran modelo de vocación, de compromiso con una institución, de puesta en valor como talento, de coaching, de liderazgo, de motivación… El mejor homenaje que podemos hacerle a él y a sus impresionantes logros es el aprendizaje. Desde la Reflexión, a la Acción. El actual entrenador del FC Barcelona es la prueba evidente de que el triunfo nunca es fruto de la casualidad. Nuestra Copa, nuestra Liga, nuestra Champions están ahí esperándonos si nos esforzamos adecuadamente por conseguirlas.


Juan Carlos Cubeiro y Leonor Gallardo, autores de “La Roja. El triunfo de un Equipo”

30 junio 2009

El triunfo de España en la Eurocopa, ejemplo para la gestión empresarial


Los últimos Desayunos Management EAE Business School contaron con la presencia de Juan Carlos Cubeiro, autor del libro La Roja, el triunfo de un equipo, conjuntamente con Leonor Gallardo, que supone un homenaje al triunfo de la selección española en la pasada Eurocopa que el próximo 29 de junio celebrará un año. El libro analiza las claves del triunfo desde el punto de vista de la gestión empresarial.

Una de las primeras claves del éxito, según Cubeiro, fue la puesta en valor del talento de la Selección: “Valor es ser exigente, respetuoso, fiable, sorprender positivamente y tener capacidad para involucrar”. Cubeiro hizo un paralelismo entre nuestro modelo empresarial y la Selección: “Nuestro modelo de empresa tiene que ver con la improvisación más que con la estrategia; más que en los valores nos fijamos en el asunto. El jefe no lidera. La transacción: yo te pago y tú trabajas. En la medida en que tengamos empresas y no ‘negocietes’, nos irá mejor. Un equipo de verdad hace un bien diagnóstico de la situación, tiene valores compartidos, tiene que haber diversidad en el equipo pero con confianza y reglas compartidas”. 

¿Tenemos definido el talento que se necesita? ¿Genera su talento equipo? ¿Hasta qué punto tenemos enfocado el talento? ¿Tenemos reputación como reclutadores? ¿Desarrolla eficazmente el talento?”. “En un país como el nuestro con un importante absentismo emocional, en La Roja se produce el efecto contrario por el grado de energía y compromiso del equipo”, explicó Cubeiro. Para el autor, “el compromiso se obtiene a través de un proyecto ilusionante y la credibilidad está en lanzar mensajes positivos. Si no se produce el compromiso, se produce el drenaje de talento, esto es, talento exhausto, descentrado, desanimado o anímico (el que tiene ausencia de valores)”. 

Sin embargo, una de las claves del talento de nuestra selección fue saberlo equilibrar porque “el talento equilibrado otorga más opciones al equipo”, analizó Cubeiro. “Nos sorprendió que los dos principales jugadores de España (Casillas y Torres) en términos de valor suponían el 30% del valor del conjunto. En el resto de selecciones, los principales jugadores tenían más peso sobre el conjunto. En Portugal, por ejemplo, Ronaldo era el 40% del valor del conjunto”, explicó el autor.

Durante el encuentro, el profesor también hizo especial hincapié en el cambio estratégico de la Selección: “Hay dos teorías, la teoría del autobús en la que el seleccionador elige a la gente con valor y luego verá el sistema de juego y donde lo ubico en el campo”, analizó Cubeiro. “Y luego está la utilizada por la Selección que optó por diseñar un estilo y un esquema y buscar a los más adecuados para el diseño. No llevo a los mejores sino a los que más se ajustan”.


Fuente: EAE

29 mayo 2009

Derbi s.a.: Madrid y Barça, dos “empresas” distintas ante un objetivo común


Real Madrid y Barça se disputan la Liga en el Bernabéu con dos modelos de gestión diametralmente opuestos, pero con un reto común: ser el mejor.

Imaginen una empresa con un modelo corporativo perfectamente adaptado a sus necesidades, que ha nombrado como consejero delegado a un directivo formado en la propia compañía desde sus tiempos de becario, que conoce perfectamente la filosofía de la empresa y que ha sabido descubrir talentos ocultos en diversos departamentos para lanzarlos como ejecutivos, con un rendimiento más que notable, una cuenta de resultados de récord y el reconocimiento por parte de instituciones y medios especializados del sector como el modelo ideal de gestión empresarial. 

Piensen también una segunda empresa, rival de ésta, en el mismo sector de actividad, con un consejo directivo provisional, una política de contrataciones laborales pensando en el día a día, formando empleados que acaban marchándose a los consejos de dirección de otras compañías y con un modelo de gestión en entredicho. 

Sin embargo, esta segunda empresa está consiguiendo ganarle cuota de mercado a la primera y amenaza con desbancarla como líder del sector. ¿Les suena? Pues este ejemplo, traído del mundo empresarial, es el que define la situación en la que llegan Real Madrid y Barcelona al gran clásico de Liga que se juega hoy en el estadio Bernabéu. Sobra decir quién representa un caso y otro. 

"En realidad son dos modelos similares, que se fundamentan en la figura de unos jugadores para obtener resultados, pero el Barça tiene este modelo más desarrollado en la figura de Messi, Eto’o, Xavi o Iniesta", explica Fernando Huertas, director de ESERP Business School y profesor del Máster en Gestión de Empresas Deportivas impartido por esta entidad. "El Madrid –añade- desde hace un par de años ha ido perdiendo las figuras carismáticas que tenía". 

Imagen de marca
El Barcelona llega al clásico con una mejor percepción de marca, según Huertas, para quien "la presencia de más jugadores del Barça en la selección y el hecho de promocionar a gente joven, como Piqué o Busquets, atrae y genera branding". 

En otras palabras: el Barça es percibido como mejor equipo que el Real Madrid, un club que "se fija más en el partido a partido que en el largo plazo. En este sentido el Barça, que en los últimos años está disputando semifinales de Champions, cuenta con un modelo que le va a permitir subsistir en el tiempo".

Teoría del autobús
Otro punto discordante es la gestión del talento por parte de uno y otro conjuntos. "El Madrid", añade Juan Carlos Cubeiro, director de Eurotalent, "se encuadra más en la llamada teoría del autobús", esto es, "coge buenos jugadores y mira lo que pueden hacer por el club, con lo que acaban dependiendo más del talento individual de éstos que de la política de la empresa".

Por su parte, el Barcelona "ubica el talento en función de lo que necesita", es decir, que no se limita a fichar jugadores de talento, sino a "aquellos que encajan con las necesidades del equipo", otro ejemplo más de que los culés planifican pensando en el largo plazo. 

Más detalles que diferencian ambos esquemas de gestión: la promoción interna. En el Camp Nou "funciona mejor", aclara Cubeiro, en relación al número de canteranos que han subido al primer equipo en el último año, mientras que "el modelo del Real Madrid limita más el crecimiento de sus canteranos". Sirva como prueba que en los últimos tres años se han marchado del club Negredo, Mata, Balboa, Diego López o Filipe Luis, que juegan como titulares en otros clubes de Primera.

El favorito
La balanza de la eficiencia empresarial parece inclinarse de lado azulgrana esta temporada, aunque no hay que olvidar que con el mismo modelo el Madrid ha ganado las dos últimas Ligas. Bajo estos parámetros, ¿quién es favorito para el clásico? 

Desde el punto de vista de la competencia corporativa, hay varios factores a tener en cuenta, entre ellos "la cultura de la organización", continúa Cubeiro, autor del libro La Roja, el triunfo de un equipo, sobre el papel de la selección española en la Eurocopa. "El modo de hacer las cosas en el madridismo tiende a la arrogancia y el Madrid puede caer en el error de creer que va a ganar por jugar en casa. Para el Barça, su punto débil en término de cultura es el victimismo". 

También es importante tener en cuenta "el ambiente de trabajo, que en este caso puede favorecer al Madrid, porque se ha puesto a 4 puntos y vive un clima de superación". En cualquier caso, como concluye Fernando Huertas, "el modelo de gestión, al final, se fundamenta en si la pelota entra".


Carlos Halcón, periodista
Publicado en El Economista, en Mayo de 2009

La roja: el triunfo de un equipo


El 29 de junio de 2008, la selección española de fútbol culminaba uno de sus grandes logros, erigirse en campeona de Europa por segunda vez en su historia. Y lo conseguía tras haber superado contrariedades que hasta entonces parecían insalvables. El talento descomunal de sus jugadores, el liderazgo del entrenador, la madurez del grupo, pero por encima de todo, haber conseguido tener al equipo unido, fueron los factores que llevaron al triunfo de La Roja.

En clave de management, los expertos Juan Carlos Cubeiro y Leonor Gallardo ilustran con el ejemplo de esa victoria las lecciones que empresas, organizaciones e individuos pueden extraer de ella: tener una buena estrategia, favorecer un clima de trabajo propicio o ejercer un liderazgo efectivo. Un libro que rememora los mejores momentos del torneo pero que es también una valiosa enseñanza sobre gestión empresarial.

Con estilo ameno aunque trepidante, La Roja no sólo aporta la crónica precisa de una de las finales de la Eurocopa más emocionantes de la historia; sobre todo muestra las claves (sistémicas) para que el sueño de unos hombres, un equipo, un país o de los seguidores del buen juego, la estrategia y la gestión se hiciera realidad. 

Los autores, amantes del deporte y expertos en liderazgo y gestión deportiva, para lograr sus ciento cincuenta páginas sin desperdicio, han utilizado un enfoque científico, el del pensamiento sistémico, muy escasamente empleado en el análisis del deporte de alta competición. “Es un enfoque complejo, pero de gran utilidad para el mundo del deporte, para las empresas y para todo tipo de organizaciones, así como para un país que desee salir cuanto antes de la crisis”, dicen Gallardo y Cubeiro.

Los expertos cuentan que tal enfoque, en la práctica, significa considerar a la selección española de fútbol (la que disputó la Eurocopa de Austria-Suiza) como un sistema vivo, con elementos interdependientes, con su estructura y sus interrelaciones. Frente al pensamiento lineal (el habitual y cuyos resultados hoy vivimos), en el circular todo tiene que ver con todo. Así se preguntan: ¿Quién es el responsable del éxito y, en otras ocasiones, del fracaso? “El conjunto, el equipo, el ecosistema”, responden, para concluir que “la selección española de fútbol como organización se ha hecho más “inteligente”, según el pensamiento sistémico, y por eso ha ganado la Eurocopa y lidera la clasificación FIFA. Ha sido capaz de captar información relevante de su entorno, de procesarla de la manera más valiosa posible, de conocer sus capacidades internas (individualmente y como equipo) y sus oportunidades de mejora (sin llegar a autoengañarse, cayendo en la autocomplacencia, en la soberbia) y como consecuencia, ha sido capaz de alcanzar sus retos (ganar el campeonato, ser ellos felices) y de hacernos más felices (que es la meta final en toda empresa, como en el deporte). Hacer más felices a los jugadores, a los directivos, a los aficionados, a un país entero. Y a todas las personas de este mundo que, con otra nacionalidad, aman a nuestro país”.

Resumen del libro
La Roja. El triunfo de un equipo nos aporta valiosísimas lecciones para las organizaciones y para cada uno de nosotros como personas:

Es indispensable tener siempre una estrategia integral, que visualice no sólo hasta dónde llegar, sino cómo lograrlo.

Una persona que forma parte de una organización que tiene clara su misión y es coherente con sus valores está orgullosa de su pertenencia y vive más feliz.

Quienes se integran en un auténtico equipo viven una experiencia única, que da idea de la grandeza del ser humano.

Las grandes hazañas se logran con el triple liderazgo: El liderazgo individual, el liderazgo de equipo y el liderazgo organizativo.

La calidad del clima laboral influye decisivamente en la motivación, en el absentismo, en la productividad y, por tanto, en los resultados de negocio.

Si definimos el talento como “poner en valor lo que uno sabe, quiere y puede hacer”, no es innato, sino que se “forja” a partir del disfrute, la diversidad, la dedicación y el dominio.

El liderazgo es, en más de un 90%, pura inteligencia emocional (la capacidad para gestionar nuestras propias emociones y nuestra relación con las emociones de los demás).

Los autores
Juan Carlos Cubeiro
Juan Carlos Cubeiro es socio director de Eurotalent y profesor de la Universidad de Deusto, San Pablo-CEU y ESADE. Está considerado como uno de los mayores expertos en talento, liderazgo y coaching de nuestro país. Su trayectoria como consultor incluye a más de 300 compañías. Entre sus obras destacan la trilogía de La sensación de fluidez, TGP (Tu gurú particular) y El triunfo del Humanismo en la empresa, algunos de ellos best sellers en el mercado español.

Leonor Gallardo
Leonor Gallardo Guerrero es doctora en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. Actualmente desempeña su trabajo como Profesora Titular en la Universidad de Castilla-La Mancha. Es directora del Master de Gestión del Deporte de la Real Federación Española de Fútbol. Ha publicado 15 libros y es autora de más de cuarenta artículos divulgativos en revistas especializadas.

Opiniones
“A Team and a Country, Finally Unite as One (Un Equipo y un País, finalmente unidos como Uno).”
The New York Times
“Tenemos sobradas razones para creer en nosotros mismos, para sentirnos satisfechos de lo que somos, de nuestros esfuerzos, de muchas realizaciones y nuevos éxitos, incluidos los deportivos tan abundantes de este 2008.”
SM. El Rey Juan Carlos I

“Pocas veces se gana con tanta claridad y se convence con un juego espectacular y brillante; habéis hecho grande el fútbol de verdad y habéis demostrado que, a veces, la realidad es mejor que los sueños, porque para muchos españoles la Eurocopa era un sueño casi inalcanzable.”
José Luís Rodríguez Zapatero, Presidente del Gobierno de España

“No hay equipo que toque con tanta precisión y defienda la portería como España. Se lo dije a ellos antes de salir de España. Si cada uno coge su rol, sois el mejor equipo del mundo, no sólo de Europa.”
Luís Aragonés, entrenador de la selección española de fútbol en la Eurocopa 2008

“Me alegro mucho de ser español.”
Iker Casillas, capitán de la Roja

Estructura de la obra
Prólogo
Introducción
1. Una visión compartida: ¡Podemos!
2. El triple liderazgo de la Roja
3. La Roja, cuestión de talento
4. Motivación y gestión de la crisis en la Roja
5. Ejecución: Media docena de lances (los partidos)
6. El reconocimiento internacional
7. Música y emociones de la Roja
8. Recetas para el gusto y la vista
9. Lo conseguimos. Conclusiones
10. Aplicaciones de la Roja para la empresa y para uno mismo
11. Y en el futuro


Bibliografía
Webs de interés
http://www.e-deusto.com/libro/la-roja-el-triunfo-de-un-equipo.html

30 enero 2009

El espíritu del 2 de mayo


“¡Esta maldita Guerra de España fue la causa primera de todas las desgracias de Francia. Todas las circunstancias de mis desastres se relacionan con este nudo fatal: destruyó mi autoridad moral en Europa, complicó mis dificultades, abrió una escuela a los soldados ingleses...esta maldita guerra me ha perdido!”, exclamaba Napoleón en su destierro de Santa Elena. Nunca llegó a comprender cómo había perdido contra un ejército netamente inferior al suyo. Y es que Bonaparte no se enfrentó a un ejército, sino a un pueblo. Supuestamente había descabezado al principal ejecutivo (la familia real) y esta situación, lejos de desanimar a los invadidos, les dio alas.

Dos siglos después, la historia se ha repetido varias veces… en el ámbito del deporte. Campeonato Mundial de Baloncesto Japón 2006, 3 de septiembre. En la final se enfrentan España y Grecia. 48 horas antes, el equipo nacional ha ganado a Argentina en un partido agónico por un punto (74-75), mientras los helenos han vencido contra pronóstico a los estadounidenses (101-95) con una defensa espectacular. Nuestro jugador determinante, Pau Gasol, líder en anotaciones y en tapones, se lesiona en un pie y no puede jugar la final. Sus compañeros se dejaron barba y lucieron camisetas de apoyo al lesionado, se juramentaron ante la “afrenta”… y España ganó 70-47, con una gran actuación de los otros once jugadores de la selección: Calderón, Navarro, Jiménez, Garbajosa, Cabezas, Sergio Rodríguez, Berni Rodríguez, Alex Mumbrú, Rudy Fernández, Marc Gasol y Felipe Reyes. Pau Gasol, sin jugar la final, se convirtió en el MVP (Jugador más valioso) del Mundial.

29 de junio de 2008. Final de la Eurocopa de fútbol, España-Alemania. David Villa es el máximo goleador del torneo, con cuatro tantos. Se había lesionado en ‘semis’ contra Rusia, un desgraciado tirón en el muslo derecho. Y ya se sabe: “el fútbol es un deporte que juegan once contra once y que siempre gana Alemania”, declaró en su día Gary Linecker. No en esta ocasión. La Roja se llevó el torneo, con gran sensación de dominio. De nuevo, nuestra selección ganó sin el supuestamente determinante. Casillas, Ramos, Puyol, Marchena, Capdevila, Senna, Iniesta, Xavi, Cesc, Silva, Torres, Xabi Alonso, Cazorla, Güiza… Un equipazo. Y “el Guaje” se llevó el Pichichi.

Como no hay dos sin tres, del 21 al 23 de noviembre de 2008, España jugaba la final de la Copa Davis de tenis contra Argentina, anfitriona. Rafael Nadal, el tenista número uno de la ATP, medalla de oro de los Juegos de Pekín, 4 Roland Garros y su primer Wimbledon, 93 partidos disputados esta temporada (sólo 11 derrotas), tenía un problema en el tendón cuadricipital en su rodilla derecha. Nadal había ganado sus últimos diez partidos de Copa Davis. La decepción hizo mella en el equipo español. Sin embargo, a la hora de la verdad, la Armada se portó. Si bien David Ferrer perdió ante Nalbandián el primer partido, Feliciano dio la sorpresa venciendo a Del Potro, nuestra pareja de dobles (Feliciano y Verdasco) se impuso a los argentinos y Verdasco ganó a Ascasuso. Los “héroes del Mar del Plata” habían conseguido, contra pronóstico, la ensaladera.

El antiguo profesor de un amigo mío solía enseñarle que una vez es casualidad, dos probabilidad y tres certeza. Es el espíritu del 2 de mayo. En todos estos momentos, el talento (capacidad por compromiso en el contexto adecuado) ha aflorado. Tenemos 14 tenistas españoles entre los 100 primeros del circuito. Tenemos 9 futbolistas en el “equipo ideal” de la Eurocopa. Aunque Navarro y Garbajosa han vuelto a Europa, contamos como cinco jugadores españoles en la NBA. En la guerra de la independencia, sobresalían líderes guerrilleros como “El Empecinado”, Espoz y Mina, Merino, “El Charro” o Vicente Moreno: nuestros “Curro Jiménez”. Es la potenciación del talento por coaches como Emilio Sánchez Vicario, Luis Aragonés (ahora, Vicente del Bosque), Pepu Hernández, Aíto, Maurits Hendricks, Juan Carlos Pastor, Anna Tarrés... Y sobre todo, el Quijotismo. Francia ha concebido a Napoleón o De Gaulle; Gran Bretaña, a Wellington o Churchill; España, a El Cid Campeador, Loyola o Don Quijote.

“Se entiende el quijotismo como la visión optimista del mundo y la práctica ortodoxa de valores morales y humanitarios considerados ciertos e indiscutibles por los hombres de bien” (Rolando Monterrosa). Es el altruismo, el idealismo, la caballerosidad, la generosidad. Ignacio Pérez-Laorga (EPISE) considera que si los anglosajones tienen su IQ (cociente intelectual), nosotros tenemos el nuestro: Índice de Qujotismo. Está en función de los ideales y de la acción productiva para alcanzarlos. Ignacio distingue entre los veletas (sin brújula ni motor), los aventureros (con motor pero sin norte), los soñadores (con brújula pero sin motor) y los auténticos Quijotes, que poseen ambos. A tal estado, Csikszentmihayi lo llamó fluidez: cuando las capacidades se elevan para alcanzar los retos deseados. 

Rendir o rendirse, he ahí el dilema. Dejarse llevar por la corriente pesimista como víctima o convertirse en protagonista del propio destino.

Rendir o rendirse, he ahí el dilema. Dejarse llevar por la corriente pesimista como víctima o convertirse en protagonista del propio destino. Sólo Francia, hace 44 años, ganó en la misma temporada las tres grandes citas ciclistas (Giro, Tour y Vuelta a España). Sólo Estados Unidos, en 1992, ganó Wimbledon, Roland Garros y la Davis. España, en este 2008, ha realizado ambas proezas a la vez; además de la medalla de oro olímpica en ciclismo en ruta, en pista y en tenis y en Beijing ha sido el segundo país con más podios masculinos por equipos (hockey, baloncesto, balonmano) además de las medallas de natación sincronizada, vela y kayak. Debemos sentirnos orgullosos. Es el espíritu del dos de mayo.


Eurotalent
Publicado en Cinco Días, el 13 de diciembre de 2008

31 diciembre 2008

Quién vive, quién muere y por qué


Antes de partir hacia su próximo desafío, Sebastián Álvaro (director de Al filo de lo imposible, uno de los programas más longevos de la televisión, con más de 500 expediciones en los cinco continentes) nos recomendó a Daniel Romero-Abreu y a un servidor el libro Quién vive, quién muere y por qué. Tras tomar el café con Sebas, Dani y yo fuimos a la librería Desnivel a comprarlo. Se trata de una obra rigurosa, que analiza a partir de cientos de casos las pautas de supervivencia y los motivos por los que las personas fallecen en las catástrofes. Por ejemplo, los niños más pequeños suelen salvarse, porque comen cuando sienten hambre, beben cuando sienten sed y descansan cuando lo necesitan. Los jóvenes, por el contrario, desconfían de su instinto y no se comportan de forma natural. Como consecuencia, no suelen sobrevivir a los accidentes. En los tiempos que corren, Quién vive, quién muere y por qué debería ser uno de los libros de cabecera de nuestros directivos. Al fin y al cabo, trata del comportamiento humano en situaciones de adversidad.

Las lecciones de esta investigación son poderosas. Si las emociones son siempre importantes (más del 90% del liderazgo es pura inteligencia emocional), en momentos críticos lo son todavía más. Necesitamos ante imprevistos desfavorables de mucha serenidad, porque perder la cabeza (que es toda una tentación, y muchos confunden con acción y con sentido de la responsabilidad) te mata. Autocontrol, tranquilidad, calma es la única manera de pensar con claridad. Actuar movidos por el miedo, por el pánico, es una invitación al suicidio. Por ello, hemos de desarrollar (preparar, entrenar, anticipar) la asertividad y la resiliencia, para saber dar respuestas convenientes ante la crisis.

Pero esto no es suficiente. Quienes se salvan aceptan el desafío. Se toman lo que viene (una catástrofe natural, un ataque terrorista, un accidente de automóvil) como una circunstancia excepcional de la vida, un reto, y responden desde la iniciativa. Juegan las cartas que les han dado; lo viven como si lo hubieran elegido. Reflexión para la acción. Los que se dejan llevar perecen; así son las cosas.

Y tres consejos más: cuidado con el “pensamiento grupal”. Si bien trabajar en equipo es útil (genera sinergias), cuando un colectivo de personas no es un equipo (no tiene visión compartida, un/una líder, confianza y compromiso, diversidad), se comporta peor que cada uno por separado. Estar juntos genera la falsa sensación de estabilidad, de que no va a pasar nada, de estar salvados. Entonces nadie toma las decisiones que debería para hacer frente a la situación. El pensamiento grupal, el aborregamiento, es garantía de fallecimiento.

En esta línea, hacer lo que hace todo el mundo, dejarse llevar por la corriente, tampoco ayuda a salvarse. En estos casos tratar de ser popular es un pésimo aliado, precisamente porque la mayoría se bloquea, se acomoda o no piensa con acierto. Finalmente, atención a las herramientas que nos prestan una falsa protección. Por ejemplo, una cuerda en una escalada. Si está mal colocada, puede precipitar al vacío a todo el que se ata a ella.

Estoy convencido de que mi amigo William Rodríguez, el último superviviente del 11-S, convertido en héroe al salvar cientos de vidas, hizo en su día lo que propone este libro. Una llamada a la serenidad, a las decisiones bien tomadas, al equipo y a no cometer estupideces. En las crisis, incluso hay que saber disfrutar (no hay talento sin disfrute) si te gustan los deportes de riesgo y las emociones fuertes. Los paralelismos con el mundo de la empresa y con la actual crisis son evidentes: muchas organizaciones están perdiendo la cabeza, cayendo en la reunionitis, presionando sin sentido, amenazando con despedir. Una vía segura al abismo. ¿No saben que bajo condiciones de distrés (estrés negativo) las personas no analizamos con claridad, no tomamos decisiones acertadas, no damos lo mejor de nosotros mismos? Muchas empresas están cortando por lo sano, prescindiendo de su talento (años de experiencia), generando climas laborales tóxicos. Y lo que es peor, con el balance y cuenta de resultados (unas herramientas incompletas, obsoletas, limitantes) como banderín de enganche, una especie de cuerda nada arraigada en la supervivencia. La anorexia corporativa, aunque esté de moda, garantiza el fracaso.

¿Qué debemos hacer los directivos? Dar ejemplo de calma y visión de futuro, seguir invirtiendo en la marca (genera confianza), impulsar la productividad en sus profesionales (principalmente a través del trabajo en equipo y el desarrollo), dar a los clientes más de lo que esperan, reinventar procesos ágiles, eficientes e innovadores. Apostar por las personas (los empleados, los clientes, los accionistas, la sociedad). Quedarse con un trozo más grande, aunque la tarta se reduzca. La gran causante de esta crisis es la avaricia (el comisario europeo Joaquín Almunia dixit) y por ello se sale de ella mediante la generosidad. Generosidad bien entendida, inteligente, con perspectiva, apostando por las relaciones a largo plazo y evitando los pelotazos, la picaresca o la apelación al subsidio. Tal vez, como ha comentado el Premio Nobel Joseph Stigliz, esta crisis sea al capitalismo lo que el muro de Berlín al comunismo. Ojalá. Yo sólo sé que habrá ganadores, supervivientes y fracasados. Trato con muchos ejecutivos eficaces en nuestro país y durante las “vacas gordas” es difícil que se diferencien de los negociantes con ínfima calidad directiva. En la resolución de esta crisis conoceremos su verdadera grandeza.


Eurotalent

31 octubre 2008

Lecciones olimpicas para Londres


Hace cuatro años, nos preguntábamos en este mismo espacio que si fuéramos miembros del Consejo de Administración de España S.A. y nos presentaran los resultados de nuestros deportistas tras los Juegos Olímpicos ¿qué responderíamos? Tras Beijing 2008, podemos de nuevo analizar la situación y extraer enseñanzas para los Juegos de Londres.

- Resultados generales: 18 medallas. Las que predijo Luciano Barra, ex Director General del Comité Olímpico Italiano y un gran experto en olimpismo. Una menos que en Atenas, tres menos que en Barcelona 92, una menos de las 19 del Modelo Olímpico de PricewaterhouseCoopers. El COE predijo 17 y el CSD, 20. Hemos estado en línea, pasando del puesto 19º al 14º. Sin embargo, la fiesta va por barrios. 

- Ganar o no perder: El Presidente del COE, Alejandro Blanco, vaticinó seis medallas de oro. Así ha sido (la medalla de vela 49er de Iker Martínez y Xabi Fernández es sin duda de oro; los daneses en barco croata debieron ser descalificados). Sin embargo, no las han obtenido los considerados favoritos (triatlón, ciclismo femenino, 20 km marcha, C1 500, taekwondo…). Las han logrado los ciclistas Samuel Sánchez y Joan Llaneras, los regatistas Fernando Echávarri y Antón Paz, los piragüistas Saúl Craviotto y Carlos Pérez y por supuesto Rafa Nadal. Efecto Quijote: han ido a por todas. Se trata de entusiasmo, de jugar a ganar… no a no perder. Cuando uno juega a no perder, a conservar lo que se tiene, no obtiene lo máximo.

- Quienes no fallan: Cumplió Nadal, cumplió Mengual, cumplió David Cal. Cinco medallas entre los tres. Fortaleza mental y humildad de grandes campeones, como Gervasio Deferr. Son referencia mundial. Se han portado el ciclismo, la vela, la esgrima, el tenis, la sincro, el piragüismo. 

- Equipo, equipo, equipo. Excelentes las selecciones españolas de baloncesto (jugando de tú a tú al Redeem Team, ha sido la vencedora moral), de hockey hierba (también en la final olímpica), de natación sincronizada (innovadoras como ningunas) y de balonmano (arrasando a Croacia en el partido por el bronce). Grandes sensaciones. Muy bien en waterpolo y baloncesto femenino (quintos) y en hockey femenino (séptimas). Mucho mejor que hace cuatro años. Magníficos “coaches” los nuestros. Han generado un espíritu de equipo sensacional, del que nos sentimos orgullosos. Estos Juegos han demostrado que somos los mejores en trabajo en equipo (pasión y sistema), cuando los entrenadores son de categoría mundial.

- Decepcionante. Así lo ha calificado el propio Presidente de la Federación Española de Atletismo: “decepción, no fracaso”. 54 atletas sobre 288 deportistas nacionales (tercera delegación masculina más numerosa tras Estados Unidos y Rusia) y ninguna medalla, por primera vez en 20 años. Se hablaba en atletismo de 8-10 opciones de medallas y han sido 11 finalistas (10 en Atenas). Fallaron todas nuestras opciones. En los tres grandes deportes olímpicos (atletismo, natación, gimnasia), de momento tenemos muy poco que decir. En Beijing 2008 han participado 28 deportes y 38 modalidades olímpicas, de las que hemos competido en 33 y en la mitad no hemos obtenido medalla. Si bien no podemos caer en la “medallitis”, las medallas en unos Juegos es como el cash-flow o el ebidta en las empresas: una variable sobre el estado de la cuestión. Cuando no se consiguen medallas, suele recurrirse a “la mala suerte”. 

- La miel en los labios. De entre los países con más de 5 oros, China ha tenido una proporción oro-plata de 2’5/1, Gran Bretaña, Alemania, Ucrania, Holanda y Corea del Sur de 1’5/1, Estados Unidos y Rusia, 1/1. España tiene una proporción oro-plata de ½ (sólo Francia tiene 1/2’5). Por no hablar de la relación entre las medallas de bronce y los diplomas olímpicos. En Atenas conseguimos 19 medallas (tres oros) y 51 finalistas; en Pekín (cinco oros, en realidad seis), 18 medallas y diplomas.

Conclusiones: “Hemos dado un empujón, pero no el salto que podía darse” (Jaime Lissavetsky). España S.A. necesita un Cuadro de Mando Integral (CMI) respecto al deporte olímpico. La 8ª potencia económica del mundo no puede ser la 14ª en el Olimpismo. En la culminación del CMI, el número de medallas. Pero debe estar presente la inversión, los procesos de preparación y la búsqueda y desarrollo del talento. En nuestro país dedicamos 80 millones de euros a la alta competición, en tanto que Italia (27 medallas) invierte cuatro veces más que nosotros y Francia (39 medallas), ocho veces más. El deporte de élite español es una de las pocas buenas noticias en un país en profundo desconcierto y uno de los mayores elementos de integración nacional y entusiasmo colectivo. Como decíamos hace 4 años, merecemos entre 35 y 40 medallas.

En Pekín hemos competido muy lejos de casa, en condiciones atmosféricas a veces difíciles, con muy pocos aficionados apoyando. En Londres estaremos geográfica y culturalmente mucho más cerca, por primera vez en dos décadas. Necesitamos mucho más presupuesto (público y privado), más y mejor estrategia con una perspectiva a largo plazo, mayor integración entre las disciplinas deportivas y más calor humano, cercanía, en la competición. La empresa debe aprender mucho del deporte, del espíritu olímpico y de sus valores. Y el deporte –especialmente el olímpismo– ha de aprender mucho de la perspectiva estratégica y de la eficacia en la gestión del mundo empresarial. Y así será, para aprovechar la oportunidad de los mejores deportistas de la historia de nuestro país. Tenemos que empezar ya, para que en 2012 superemos, a buen seguro, el registro de Barcelona 92 (22 medallas, 13 de oro).


Eurotalent

29 agosto 2008

Deportes, juegos olímpicos y globalización


Teniendo en cuenta la proximidad de los juegos olímpicos en Pekín, esta reflexión alude a los mismos, como “mega eventos”. La globalización y los procesos que emergen de la misma constituyen uno de los grandes desafíos científicos de nuestro siglo. En la actualidad y particularmente en las ciencias sociales, casi todo está influenciado por la globalización. Esto resulta evidente en los deportes, particularmente en los juegos olímpicos, así como en otros sectores de la cultura y la sociedad contemporánea. 

En relación a ello y en ocasión de la inauguración de los mismos, en Atenas, durante el año 2004, el entonces ministro George Papandreou señaló: 

“Esperamos revivir algunas de las antiguas tradiciones en las Olimpiadas. En este siglo, en el que compartimos la aldea global, los juegos Olímpicos, constituyen un evento que logra aglutinar personas de distintas partes del mundo. No solo los gobiernos, sino también a los ciudadanos del mundo, a las personas de la calle a través de la televisión y los medios de comunicación”.

Puso el énfasis en resaltar el legado del Helenismo en contraposición al de la globalización. Resaltando que se ha de descubrir el deporte, como un fenómeno social relevante, que se orienta hacia la construcción social, de una nueva cultura global. 

De esta manera, a través de la globalización la sociedad, en donde se desarrollan los juegos, se posiciona y conecta con la economía global y las diversas circunstancias sociales que la rodean. Haciendo de las ciudades que albergan esta actividad se conviertan en un sitio privilegiado de la “sociedad red”. La ciudad huésped adquiere así un “rol protagónico” dado que todo el mundo mira de manera simultánea los juegos. Se promueven valores universales, junto con la estandardización y consumo de los valores deportivos. 

Para China, los Juegos Olímpicos, que se inauguran en Pekín, el próximo 8 de agosto, crean la expectativa de que los mismos traigan aparejados un reconocimiento para dicho país, como una civilización antigua, que se halla en un proceso de crecimiento acelerado, y con ellos se integre en la comunidad internacional. 

A la vez constituye una gran oportunidad para que las Olimpíadas representen la armonización entre oriente y occidente. Los términos “olimpiadas verdes”, “olimpíadas y alta tecnología” y “Las olimpíadas del pueblo” coinciden con una estrategia global de ese gobierno, basada en una idea de sostenibilidad científica, orientada al desarrollo armónico de personas, en una sociedad socialista. La Olimpíada en Beijing constituye un nuevo impulso para el proceso de modernización continuado de dicho país.


Alicia E. Kaufmann, catedrática de Sociología de la Universidad de Alcalá. Directora de Alika Nueva Visión

31 julio 2008

El futuro de los deportistas

A diferencia de otros profesionales, los deportistas de elite en España dan su mejor rendimiento en la juventud y pueden tener problemas para incorporarse posteriormente al mercado de trabajo. ¿Qué aportan estos atletas a las compañías? Deberíamos diferenciar entre la aptitud (conocimientos y habilidades) y la actitud en nuestros mejores deportistas. Desde el punto de vista de sus conductas, presentan cualidades especiales como la seguridad en sí mismos, el espíritu de superación, la iniciativa o la capacidad especial de trabajar en equipo. Son competencias hoy en día especialmente valoradas por las empresas. Sin embargo, si estos deportistas no cuentan con los conocimientos adecuados, corren el peligro de no cumplir la condición necesaria (estudios+idiomas) y, por tanto, no ser admitidos en el mundo de las organizaciones.

A consecuencia de lo expuesto es importante, por una parte, que los profesionales del mundo del deporte no descuiden su formación en los años en activo de alta competición, puesto que sin la aptitud adecuada es muy probable que su empleabilidad deje que desear. Por otro lado, las empresas más avanzadas en gestión del talento saben muy bien que la actitud es la clave y, por tanto, aprecian cada vez más a personas con inteligencia emocional que permiten integrarse en ellas con garantías.

Empresa y deporte (o, al menos, los deportistas de elite y las organizaciones de alto rendimiento) están abocadas a aprender una de la otra. Las compañías necesitan el compromiso que muestran los atletas en las distintas competiciones deportivas cuando se esfuerzan al máximo para alcanzar la victoria o cuando asumen la derrota. El deporte necesita aprender de la dirección empresarial cómo gestionar profesionalmente el talento individual y colectivo, generando ambientes laborales de satisfacción, rendimiento y desarrollo.

Estamos a penas en los inicios del aprendizaje conjunto y del beneficio mutuo entre empresa y deporte, más allá del marketing de patrocinio o de utilizar a las figuras como reclamo. Y en este apartado, como en otros, nuestro país será capaz de marcar la pauta y estar a la altura de las circunstancias.


Eurotalent
Publicado en Infoempleo, 28-29 de junio 2008